Lunes 28 de Noviembre de 2022

RESEÑAS

11 de abril de 2022

BORDER: Más allá de los límites del cuerpo

Les queda un solo domingo para encontrarse de cara con el drama, la comedia negra y una realidad disfrazada de alguien que pensándolo bien puede ser la tuya. ¿De qué se trata el unipersonal?

Una hilera de gotas de agua de lluvia marcaba el camino hacia la boletería del Teatro La Manzana. Entre paraguas y pilotos, la gente se empezó a formar para ingresar a la función de las 20 hs de Border, un unipersonal de comedia negra dirigido por Mayra Sánchez y escrito y protagonizado por Melisa Martyniuk.

Mientras en el cielo acontecía una disputa entre rayos y refucilos, en Marisol, una ex bailarina que inesperadamente un día cualquiera queda incapacitada para caminar, ocurre algo similar. Una guerra entre lo que fue y lo que quedó.

Border es el ejemplo de que menos suele ser más. Sobre el escenario habita un escritorio y un cajonero pequeño, dos lámparas, un teléfono fijo, una tela que hace de pantalla y una silla de rueda que además es el refugio de la petaca de vodka y el celular, dos elementos que imprescindibles para sobrevivir.

El unipersonal es además contemporáneo, por eso el silencio del teatro se rompe con las risas del público que puede identificarse en esa mujer rota y desesperada pero además profundamente dramática, que busca hasta el cansancio una aprobación en redes sociales, un refugio en la mirada ajena.

Marisol está en crisis con ella, vive de la nostalgia y elije victimizarse. Como si todo eso fuera poco, o mejor dicho, a raíz de todo eso, también se empieza a cuestionar el amor porque su matrimonio no está pasando por el mejor momento. No soporta que nadie encuentre los motivos por los que dejó de caminar y es incapaz de aceptar que el cuerpo se manifiesta al sentir.

Casi como un gurú o como un podcast de autoayuda que se reproduce en bucle, repite que su misión es reivindicar a las prótesis como potenciadoras del propio cuerpo. Intenta creerse que la inmediatez le sirve, que los seguidores le van a devolver un poco de esa vida que alguna vez tuvo o creyó tener porque si hay algo que Border pone sobre la mesa es la necesidad de cuestionarse esa ilusión personal y colectiva de ser alguien que otrxs reconozcan.

Entre los vaivenes de lo absurdo y lo real, peleando con su marido y hablándole a sus amigos virtuales, Marisol se encuentra con el fantasma o no, eso depende de cada quien, de Pina Bausch que de alguna manera alimenta el ego de la protagonista a niveles drásticos.

Border no tiene desperdicio alguno. Durante 60 minutos se transita la oscuridad de la soledad, la profunda angustia que deviene de un pasado que ya fue y una futuro incierto pero también la ironía del drama que caracteriza estos tiempos.

Es de esas obras de teatro dónde podes encontrarte o encontrar a lxs demás y que de alguna manera mística colabora a abrir preguntas. ¿Tiene límites el deseo? ¿Qué se hace con lo que se soñó cuando el presente no acompaña? ¿Dónde ir cuándo tu ciudad no te ve? ¿Qué estás dispuestx a hacer para que las cosas pasen?

Por: Ludmila López

COMPARTIR:

Notas Relacionadas